Ser madre es el sentimiento más trascendental que existe, lo confirman todas las que pasaron por esa experiencia… hasta que son abuelas. Dicen las que saben que el hijo de tu hijo es un sentimiento que alberga mucha profundidad, ¿será porque es la continuación de un amor? ¿Es ver la materialización de la descendencia? Es verdad, no es como el amor hacia un hijo. Es un amor un millón de veces multiplicado, es el amor en su máximo expresión, es ver la continuación de la vida en alguien que uno supo criar, y ahora le está devolviendo con el milagro más hermoso que le puede pasar a una mujer después de ser madre: ser abuela. Es real que hoy en día, las abuelas no son quizás como las recordamos de las películas: con batón floreado y olor a sopa, pero son una versión moderna que aggiornadas a su vida, ejercen el abuelazgo con mas practicidad que tortas caseras, pero con el mismo amor que las caracteriza desde siempre. Para un niño crecer con abuelos cerca es una especie de bendición. Es tener ganado un pedacito de cielo en la tierra, donde la diversión, las anécdotas, los mimos, siempre van a estar garantizados. Algunos abuelos son mayores, otros más jóvenes, pero un abuelo es fundamental en el crecimiento emocional de un niño. Sus historias les brindan a los niños, a medida que pasa el tiempo, un sentido de identidad, y cuanto más presente este ese abuelo en la vida de su nieto, mas sentido tendrá todo lo vivido, ya que las historias al ser trasmitidas, trascenderán a través del tiempo, y de generación en generación. Por eso, si tenes a tus abuelos cerca, ¡aprovechalos! Ellos quizás ya se olvidaron la receta de la torta de chocolate que tanto te gustaba de chica, pero no dudes que tu hijo tendrá a su mejor compañero de juegos a su disposición….Dedicado a todos los abuelos que se desviven por sus nietos. Nos sacamos el sombrero ante todos ellos, que a pesar de la distancia, el poco tiempo, o los compromisos de la vida diaria, siempre encuentran un rato para abrazar a su nieto y hacerlo feliz…