Las sesiones Newborn “Recién Nacidos”

Las sesiones Newborn se realizan con bebés recién nacidos entre los 6 y 15 días, y puede extenderse hasta los 20 días. En esta etapa tienen el sueño profundo y su cuerpito todavía conserva la flexibilidad que permite recrear posiciones que mantenía en el vientre materno.

 

Estas sesiones son muy especiales porque el bebé es quien nos guía: respetamos su desarrollo y atendemos sus necesidades -puede tener hambre, sueño, estar fastidioso, o querer estar con su mamá-. Es fundamental adaptarnos a sus tiempos y posibilidades, dado que buscamos captar su gestualidad. Para ello tenemos preparado en nuestro estudio un ambiente cálido y acogedor, con todos los accesorios que el bebé necesita para sentirse cómodo.

 

Para lograr las fotos Newborn es fundamental trabajar con el bebé dormido y posado. Es por esta razón que las sesiones tienen una duración de entre 2 y 4 horas, dado que se necesita mucha paciencia para lograr que el bebé duerma y realizar las poses sin prisa. Sus cuerpitos son flexibles, pero lo cierto es que las poses no se logran por arte de magia. El secreto para conseguir las mejores fotos es el tiempo, para esperar que el bebé se duerma profundamente y se relaje para finalmente, poder posarlo. Siempre buscamos que algunas de las posiciones imiten las adoptadas en el vientre materno.

 

El equipo está formado por dos personas -somos siempre Mariana y Gastón- para poder cuidar del bebé en todo momento: mientras uno saca las fotos, el otro se mantiene bien cerca del bebé. Nos complementamos para que la sesión sea más efectiva y así poder lograr las mejores imágenes.

 

Nuestro estudio se encuentra especialmente acondicionado para recibir al bebé, priorizando su confort: mantenemos una temperatura adecuada –entre los 26 y 29 grados– para poder fotografiarlo sin ropa y capturar todos los detalles propios de esa etapa, como el cambio de piel, los pies y manos diminutos, la nariz. La higiene y la seguridad son fundamentales, por eso nuestro estudio se encuentra preparado para que el bebé no corra riesgo alguno.

 

Además, contamos con todos los accesorios necesarios para la sesión. El bebé tiene a disposición variedad de mantas, gorritos, vinchitas, muñequitos, etc. Todos nuestros accesorios se lavan y acondicionan antes de cada sesión, además de contar con alcohol en gel siempre que sea necesario.

 

La sesión cuenta con tres ambientaciones que vamos rotando y siempre logramos 3 poses diferentes como mínimo, dependiendo de cada bebé. Con algunos se pueden llegar a hacer muchísimas más, pero nunca hemos hecho menos de tres. También variamos los accesorios en cada cambio para multiplicar las combinaciones, y así lograr fotografías únicas.

 

En la etapa de post-producción hacemos una cuidadosa selección de las mejores tomas, que complementamos con una edición artesanal. Esto significa que no usamos filtros predeterminados, sino que trabajamos foto por foto resaltando los colores, las texturas, y limpiando cada una de las imperfecciones (granitos, venitas, moretones, rasguños, manchas rojas, pelitos), sólo dejamos las escamas de piel –a menos que por elección de los padres se eliminen– ya que son un signo típico del recién nacido y para nosotros quedan muy bien en la imagen final.

 

En todas nuestras sesiones realizamos fotos familiares con los padres y hermanitos, si así lo desean, sin costo adicional.

 

Trabajamos con equipos profesionales de alta gama para que puedan guardar en calidad premium el recuerdo de esos momentos únicos e irrepetibles en su vida. Con el fin de captar la calidez y la frescura de cada gesto, nuestras sesiones se desarrollan 100% con luz natural gracias a nuestro amplio y luminoso estudio ubicado en el centro de la ciudad de Lomas de Zamora.

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